Cuenta lo que has visto y oído

Qué bonito es este lema propuesto para la celebración de la Jornada Mundial de las Misiones.
Voy a intentar contaros algo de lo que yo he visto y oído en estos 13 años de experiencia misionera en África como Esclava de Sagrado Corazón de Jesús.
He visto y oído la presencia sobreabundante de Dios en mi vida y en la de los demás. Un Dios que me habita, que me crea y me recrea cada día. Un Dios que me consuela para poder consolar a otros, un Dios que es alegría, paz, gozo, refugio y fortaleza.
He visto, oído y vivido una fraternidad universal, he vivido y trabajado mano a mano, en momentos críticos a veces, con gente de distintas razas, edades, naciones, culturas, etcétera y eso no ha sido impedimento, al contrario, cada una aporta desde lo que es y eso crea riqueza, diversidad, amplitud, creatividad que hace avanzar las cosas.

He visto, oído y tocado mucho sufrimiento, enfermedad, muerte, en algunos casos exceso de mal, pero unido a eso he visto exceso de vida, he visto luchar cada día para buscar algo que comer o pagar unas medicinas.
He visto y oído mucha vida que nace, vidas humanas y vida espiritual, oportunidades nuevas, experiencias nuevas. Dios nos provoca siempre novedad, si le dejamos y nos abrimos a su gracia.

He visto y oído gente maravillosa religiosos y religiosas, laicos y laicas, sacerdotes, personas creyentes y no creyentes que dan su vida cada día de manera callada sin hacer ruido pero que realizan obras maravillosas. Personas que luchan por un mundo nuevo que dan su tiempo, dinero, valores y su vida entera a favor de los que más sufren. Hombres y mujeres que entregan su vida, su cuerpo hasta el extremo, diezmados muchas veces por enfermedades tropicales que quitan vida, pero ahí siguen dándose y entregando cada día su cuerpo y su sangre.
He visto y oído las semillas del Verbo expandidas en el mundo, en distintas confesiones religiosas, distintas creencias, pero todas habitadas por una sed de lo divino y por un deseo de ser mejores y construir un mundo mejor.
He visto y oído a muchos profesionales de la salud que luchan cada día por salvar vidas, luchando contra tanta mortalidad materna e infantil, luchando contra la estigmatización provocada por ciertas enfermedades como el SIDA, el cáncer, la esterilidad, luchando contra las acusaciones de brujería, luchando contra la violencia contra la Mujer y contra los niños, sobre todo la violencia sexual.
He visto y oído crecer a mucha gente a nivel profesional, contentos de aprender, he visto cómo han ido cambiando ciertas prácticas por el bien de los enfermos y de los alumnos ; eso es educación evangelizadora.

He visto y oído verdaderas estructuras de gracia: colegios, hospitales, centros sociales, centros de desarrollo en medio de lugares de extrema pobreza qué son verdaderos lugares de gracia, incluidos los de nuestra Congregación, a los que seguro que Santa Rafaela María le gustaría llamar ” Casas de Reparación”
He visto nuestro carisma extenderse en distintos países, echando raíces en tierras africanas viviendo intensamente la Reparación, la Educación Evangelizadora, la Adoración apostólica.
He visto una Iglesia local que busca su propia identidad, que busca hacerse presente en las familias concretas, qué lleva la celebración eucarística a las casas y personas concretas intentando poner a Cristo en el centro de la vida de cada persona.
Siento que es una gracia todo lo que he podido ver y escuchar en mi vida. Hay muchas imágenes que se quedan grabadas en la memoria. Los misioneros lo más fuerte que vivimos no lo contamos, pero se queda grabado en nuestro cerebro y en nuestro corazón como experiencias de gracia, aunque sea un misterio pascual.
Os invito a que cada uno de vosotros sea capaz de preguntarse hoy :

¿Qué he visto y oído en mi vida que me habla de Dios? ¿qué me habla del Reino? ¿qué experiencias me hablan de la presencia amorosa de Dios en mi vida y en la de los demás?

Ana Gutiérrez Martínez,

Esclava del Sgdo. Corazón de Jesús