EL VIAJE DE TU VIDA

TRAS LAS HUELLAS DE JESÚS

EN “EL VIAJE DE NUESTRA VIDA”

Benirredra 7 de mayo de 2019 

En el año 2016 con motivo del Año Santo y para poder ganar el Jubileo en nuestra casa de Pedro Abad, donde nació Sta Rafaela, que se declaró Puerta Santa, nos pusimos en camino un grupo de amigos en el Señor y amigos de Sta. Rafaela Mª, para vivir la experiencia del perdón, de la gracia, de la misericordia…El grupo estaba formado por profesores, antiguas alumnas, familias y algunas hermanas Esclavas. Aquello fue una experiencia tan profunda que decidimos ir un poco más allá en nuestra interiorización y en el compartir la vida, que decidimos ir al año siguiente a Roma, poniéndonos ante la vida oculta de Rafaela María, profundizando en su vida allí y en la  Historia de  la Iglesia, por ser Roma el Centro del Cristianismo.

Estas dos experiencias marcaron en el grupo un antes y un después. Queríamos más, queríamos seguir profundizando en nuestra fe y decidimos dejar un año para ahorrar y hacer lo que sería “EL VIAJE DE NUESTRA VIDA”, es decir a Tierra Santa.

Lo que fue un sueño, una ilusión al principio, se ha hecho realidad. De nuevo nos pusimos en contacto con Fernando de la Agencia Barceló (Travel Brand) que siempre nos ha facilitado todo para que nuestros sueños sean experiencias reales.

Dos años preparando el corazón para este viaje, para “EL VIAJE DE TU VIDA” que así lo llamamos. Pusimos fecha del 22 al 29 de abril del 2019 y comenzamos a disponernos para el verdadero “Encuentro”. Un grupo de 37 personas de Alcoy, Gandia y Valencia, personas muy variadas: antiguas alumnas, profesoras, familias e incluso llevábamos un pequeño de once meses, Cesc, dos hermanas Esclavas, Fina y Carmen junto con dos Franciscanos que acompañamos el viaje.

 

Desde que aterrizamos en Tel Aviv el día 22 de abril, la única palabra que pronuncio y que sale de lo más profundo de mi corazón, por cada momento, cada minuto, cada cosa vista, cada pisada, cada lugar descubierto, cada acontecimiento vivido, cada celebración es la palabra ¡GRACIAS!

Es muy fácil viajar, visitar ciudades, monumentos, conocer gente nueva…. Pero pisar Israel, la Tierra de Jesús y seguir sus pasos, es otra cosa que no se puede explicar. Estar en Nazaret donde una joven dijo SI a los planes de Dios, es algo que cambió la historia y seguro que sigue cambiando la de cada uno que visita aquel lugar. Es donde el ángel anunció a María que todo un Dios quiere formar parte de nuestra historia humana, haciéndose ternura, amor, sencillez, donación… ¡qué lujo para nosotras las Esclavas que íbamos en esta peregrinación, poder renovar nuestra consagración como Esclavas del Sdo. Corazón de Jesús en el mismo lugar donde María, dijo HÁGASE, nosotras, Fina y yo como María, también dijimos: “aquí está la Esclava del Señor…”

Adentrarse en el mar de Galilea, sentir las olas, escuchar el silencio en medio del lago, incluso bañarte en él, es sumergirse en el seguimiento de Jesús y vuelves a decir fuertemente: “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”. Caminar por las calles de Jerusalén, por la Vía Dolorosa, siguiendo el camino de dolor, de sufrimiento de todo un Dios que da la vida por nosotros, no tienes otra alternativa que dar gracias por la propia vida, incluso por las propias dificultades, por los propios dolores, por los sufrimientos… porque Jesús camina a nuestro lado cada día y Él mismo recorre nuestros dolores y nuestras dolencias… Subir al calvario, a la Cruz y contemplar el misterio de su muerte nos hace dar gracias por la Vida, por eso,  al entrar en el Sepulcro vacío, no podemos olvidar que nosotros tenemos un Dios VIVO, un Dios enamorado de la Vida que nos la entrega, nos la regala.

Cada lugar visitado como Caná, lugar del amor en familia, Betania, espacio de amistad, de descanso, el rio Jordán, donde Jesús escucha que es el HIJO AMADO y nosotros tenemos la misma experiencia de sentirnos hijos amados…y tantos y tantos lugares visitados, cada rincón ha sido una experiencia de encuentro, de compartir, de alegría, de llorar, de emoción, de ayuda y de Vida, por eso,  ese era el nombre de la peregrinación: “EL VIAJE DE TU VIDA.”

El Viaje ya lo hemos hecho, ahora queda la vida, porque quien va a Tierra Santa, no vuelve igual, le cambia la vida, hay un antes y un después.

Ahora de nuevo cada uno en “su Galilea”, lugar al que el Señor nos envía, igual que a las mujeres en el sepulcro, la palabra que brota es ¡GRACIAS! Por todo lo visto, por todo lo oído y por todo lo vivido en estos ocho días, por cada persona con las que he compartido estos días, la vida y la fe. Y gracias especiales a Fray José Antonio y a Fray Wenceslao que han sido la palabra adecuada, el gesto oportuno, los guías, los testigo y compañeros para que haya podidos seguir las huellas de Jesús en estos días y poder vivirlo con intensidad.

 

Que la piscina probática de Siloé o el baño en el Mar Muerto, renueve nuestras fuerzas para vivir día a día nuestro compromiso con el Señor. Agradezco también desde aquí, la labor de los P. Franciscanos como custodios, pero, sobre todo, como guías, no solo de la Geografía del País de Jesús, sino de acompañar experiencias de fe.

¡Shalom!  Paz y bien para aquellos que viven en el País de Jesús.

Carmen Alberola Ribera aci

 

 

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