50 años de vida del C.M. Santa María de Granada

Cursos 1968-69 / 2018-19: 50 años de vida del C.M. Santa María de Granada. 50 años de vida, que no significa sólo de existencia –que ya supone mucho- sino de todo lo que entraña la palabra vida: espíritu, energía, fortaleza, historia, relación, memoria, tareas en común,  formación, compartir, comunicar, acompañamiento, tolerancia, aceptación, respeto, perdón, entrega, servicio,  experiencia, debilidad,  esfuerzo, superación …

Cerrando los ojos y dejando fluir lo que espontáneamente brota del corazón, aparecen imágenes y recuerdos, personas… con su nombre, sus características propias, sus cualidades y limitaciones… pero todas importantes en la historia de estos 50 años. Personas que lucharon para que la Residencia Universitaria se convirtiera en Colegio Mayor. Personas que soportaron las incomodidades de los inicios, de las obras, las carencias… pero llenas de ilusión porque la meta les merecía la pena. Directoras que han podido abrazar a sus antiguas colegialas en una fusión de nostalgia y emociones. Hermanas que dieron su vida calladamente, dejando un reguero de oración y de servicio, de trabajo y entrega a fondo perdido, de sonrisa acogedora y mano tendida. Miembros del personal que han hecho posible que el Colegio marchara, que lo cotidiano fuera, a la vez, familiar y formativo. Y recordar con cariño y agradecimiento a  quienes “pasaron por esta casa haciendo el bien” y han celebrado este aniversario en la presencia de su Señor. 

                    

Tantas promociones de universitarias se pueden contar en 50 años… desde las que estaban en plena carrera el 30 de octubre de 1968, día de la aprobación oficial del Colegio Mayor, hasta las que salieron el curso pasado y aún andan por Granada terminando asignaturas, preparando oposiciones o haciendo algún Master…  Y más o menos todas han estado representadas en el encuentro del día 2 de marzo. Encuentro con sabor a amistad, convivencia, gozo compartido que se respiraba en el ambiente. Y todas sintiéndose “esclavas” como se consideran nuestras colegialas desde que en los primeros días de estancia en Granada se lo inculcan las mayores. “El sentimiento esclavas” lo llaman de generación en generación. Todo esto vibraba por entre las columnas del hall el día del encuentro y fluía espontáneamente desde que empezaron a entrar, a las 11 de la mañana, aquellas señoras de grave presencia y paso sereno; aquellas otras de edad mediana, síntesis de lozanía y experiencia; aquellas jóvenes llenas de vitalidad y entusiasmo que casi no se creían que ya no estaban en el Colegio; todas, unas y otras, con rostro expectante, intentando descubrir amigas, conocidas, compañeras, hermanas de su tiempo… e incluso asombrarse por algunos cambios visibles a primera vista, en el aspecto del colegio.

Aún sin conocerse se sentían familia: las más jóvenes admiradas de ver que sus predecesoras tenían sus mismos sentimientos; las más “veteranas” de la reunión, experimentando el gozo de comprobar que el “testigo” ha ido pasando curso tras curso, y el espíritu del Santa María sigue vivo y entusiasta.

En este ambiente celebramos un Acto Académico, formal pero entrañable; la Eucaristía, centro del día y raíz de este árbol que es el Colegio; la mesa compartida, momento privilegiado para comunicar vivencias y festejar el reencuentro.

Es bonito palpar que, pasados los años, les queda un sedimento de valores, de actitudes, de criterios… que viven y lo enseñan a sus hijos. El lema del Colegio: LA VERDAD OS HARÁ LIBRES (Jn. 8, 32) lo llevan grabado a fuego en su interior y lo trasmiten con orgullo. 

A Dios damos GRACIAS por este 50 aniversario, que hemos vivido con un gozo tan humano y tan profundo.

                    

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