Dios se nos regala en su Espíritu Santo en el hoy de nuestra historia.

Pero…… ¿dónde habita hoy el Espíritu Santo?

En la secuencia al Espíritu Santo rezamos: “Entra hasta el fondo del alma, DIVINA LUZ y enriquécenos”  

Hoy vivimos muy rápido, en la epidermis de las cosas, y para entrar hasta el fondo del alma y vivir en el Espíritu, es imprescindible la conexión con lo profundo del corazón. Este es el camino hacia la unificación, siempre que el corazón tome las decisiones contando con el cuerpo y el psiquismo.

Si el proyecto de vida arraiga en el corazón, las decisiones se tomarán en equipo con el Espíritu, como se muestra en el libro de los Hechos de los Apóstoles:” El Espíritu Santo y nosotros, hemos decidido…”

Para vivir desde el corazón en equipo con el Espíritu hace falta:

          a)Prestar atención a lo que vivimos.

          b)Vivir contando con el Espíritu en la vida cotidiana para que configure y unifique todo el ser.

          c)Cultivar la actitud de discernimiento.

Para nosotras SANTA RAFAELA MARÍA es modelo de mujer que vive desde el corazón en diálogo con el Espíritu, conectada con sus mociones. 

A continuación, vamos a contemplar dos rasgos de Santa Rafaela que nos la muestran configurada y unificada por el Espíritu Santo:

AMA LA REALIDAD Y LAS PERSONAS EN CONCRETO

Mujer entrañable que se sintió hermana, compañera, sierva y amiga, que se vinculó a tanta gente desde la estima, el amor y la REPARACIÓN.

          “Quédese usted con el Corazón de Jesús, donde la ama su hermana y sierva en El” (A María de la Purísima. C.468)
          “A las dos las abrazo en el Sagrado Corazón de Jesús “(A hermanas Baeza. C.21)

CLARIDAD EN SU CONDICIÓN DE CRIATURA PEQUEÑA

Llegar hasta el fondo del alma requiere un conocimiento claro de nuestra pequeñez. La condición previa para que el Espíritu de Dios pueda actuar es conocer la necesidad de recibir como don el amor de Dios.

 

SANTA RAFAELA lo expresa así:

Dejar que tu torrente de gracia llegue hasta nuestro fondo,

hasta lo más íntimo del corazón. 

Y que de nuestra parte sólo quede quitar estorbos,

no hemos de hacer, sino dejarnos hacer.

 

¡¡¡Ojalá nosotros vayamos ahondando en nuestra vida donde el Corazón nos lleve, hasta conectar con el Espíritu Santo que habita en nosotros!!!

 

Veo a Dios muy grande y a mí pequeñísima

y me gozo porque esto es ver lo que es Dios

y lo que soy yo.

Viéndome pequeña estoy en mi centro

porque veo lo que hace Dios en mí

y en mis cosas, que es lo que yo quiero. 

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto