41 años de la Canonización de Sta. Rafaela María

Una mujer que alcanzó a Dios en lo pequeño y cotidiano, que se hizo santa en las cosas de cada día. Santa porque mantuvo intacta su confianza, su entrega, su sonrisa en la luz y en la sombra, en el éxito y en el fracaso. Lo suyo fue AMAR SIEMPRE con gestos sencillos y concretos: animando con palabras, valorando todo lo bueno y bien hecho, perdonando y disculpando, tendiendo puentes, siendo sincera para buscar lo mejor. Y sobre todo, apoyando sus fuerzas en Jesús Eucaristía, que le ayudó a ser pan partido y vino derramado para todos.¡Mucho que aprender de ella!.

¡GRACIAS RAFAELA MARÍA!

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