Voluntariado en Santa Marta

Carlos Llamas, monitor de grupos ACI de Cádiz, nos cuenta su experiencia en el campo de trabajo de Santa Marta (Valencia):

"Durante las primeras semanas de julio hemos estado en Valencia  participando en el campo de trabajo Santa Marta. Para todos los que hemos tenido la suerte de asistir, ha sido una experiencia increíble que nos ha marcado y nos ha hecho cambiar muchos aspectos de la perspectiva con la que miramos las cosas. Si tuviera que definir este campo de trabajo, lo haría como sorpresa constante.  Santa Marta llama tu atención con la realidad y autenticidad de la gente del barrio, permitiéndote sumergirte y sentirte como uno más del vecindario. Tanto las familias como la parroquia y la asociación, te adoptan durante dos semanas que, en mi caso, van a hacer que lleve el sello y el sentimiento de pertenencia al barrio durante mucho tiempo. Dar las gracias a la comunidad de esclavas que han permitido que esta experiencia sea posible y a las que nos han acompañado durante este tiempo, volcándose y participando con nosotros, tanto en el voluntariado como en los momentos de descanso y tiempo libre. Todas han hecho posible que nos llevemos en nuestro corazón un cachito de Santa Marta. Destacar también la enormes labores que hacen por el barrio, de las cuales hemos estado al tanto y nos han hecho valorar la entrega de todas ellas.

Ahora toca hablar de en qué ha consistido nuestro voluntariado. Durante las mañanas hemos estado ayudando como monitores en las colonias que la asociación hace para los niños, en las cuales se mezclan la realización de deberes y tareas del cole con tiempos de juegos, de aprender nuevas habilidades y de conocer lugares. En mi caso, con el grupo azul de los mayores, por ejemplo,  realizamos talleres de repostería, de aero-yoga y acrosport o gymkhanas. Visitamos también las piscinas naturales de Cortes del Pallas, un pueblo cercano; y fuimos a la piscina otro dia.

Respecto a los niños, la personalidad de cada uno te hacen aprender a valorarlos individualmente, pues cuando los conoces, son tan grandes que te es imposible no volcarte por completo y disfrutar de la forma de ser de cada uno. Solo subrayar que lo que tú les aportas a ellos no es nada comparado con lo que recibes. También valorar y felicitar por su entrega a las monitoras encargadas que trabajan allí durante todo el año, de las cuales hemos aprendido muchísimo y a las que hemos cogido mucho cariño. 

Por las tardes, intercalamos otros tipos de voluntariados, como visitar la enfermería del cole de las esclavas de Valencia o ayudar en el economato; con eucaristías, actividades que te hacían crecer como persona y también tiempo libre para disfrutar entre nosotros.

Por último, decir que el grupo ha sido una maravilla. Cómo gente de lugares diferentes y con ideas distintas puede crear un vínculo tan fuerte. Me llevo 13 personas increíbles, a las que espero volver a ver muy pronto. 

Después de haberlo vivido y sentido, repetiría sin dudarlo. Solo puedo decir una cosa y es GRACIAS."

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